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NULIDAD POR MALA FE

  Ene 09, 2018

Por muchos años, no se había observado una decisión de nulidad marcaria por parte del Comité de Propiedad Intelectual basada en la causal de mala fe determinada en el artículo 172 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.

La compañía CHEMINOVA A/S, como titular primigenio de la marca PROAXIS en Ecuador, planteó un recurso extraordinario de revisión con el objetivo de obtener la nulidad del registro marcario conseguido por la señora DANIELA URREJOLA ORTÍZ; dicha persona, que tenía pleno conocimiento de la existencia anterior del registro de la marca PROAXIS, decidió astutamente esperar el vencimiento del mismo, para inmediatamente solicitar su registro y obtenerlo a título personal.

El caso se caracteriza por un aspecto adicional, ya que se estableció que la solicitante es una persona experta en temas marcarios, quien no solo intentó registrar la mencionada marca de CHEMINOVA, sino otras cuatro de la misma empresa, y destinadas todas a proteger los mismos productos. Este aspecto agravante fue expuesto y debidamente probado ante la Autoridad, que en su resolución No. 0536-2017-CPI-2S recogió aquel argumento y lo aplicó para anular definitivamente un registro obtenido de forma ilegítima e ilegal.

Lo siguiente, es un extracto de la mencionada resolución que vale la pena leer:


“La Sala estima que lo manifestado en el presente acápite constituye indicio razonable de la intención de hacer daño a un competidor determinado al haberse registrado el signo PROAXIS y haberse solicitado otras cuatro marcas del mismo titular de dicho signo, para los mismo productos, siendo estas cinco solicitudes - y las dos adicionales coincidentes con las marcas de CROPTECH S.A. —las únicas realizadas por DANIELA ALEJANDRA en el Ecuador.

En virtud de lo anterior, la Sala estima probada la existencia de actos de mala fe tendientes a causar un perjuicio a CHEINOVA A/S por parte de DANIELA ALEJANDRA URREJOLA ORTIZ, que intentó apropiarse – y en el caso de PROAXIS lo logró – de las marcas de la citada empresa en Ecuador, en un claro intento de consolidación de un acto de competencia desleal, pues la coincidencia mencionada permite inferir que la accionada conocía de las marcas de la accionante previo a haber solicitado su registro”


Este es un caso que sienta un precedente no solo para nuestra firma sino para el país, pues considera algo más que la formalidad legal de la no renovación de un registro ya concedido, sino la existencia de un legítimo titular conocido localmente y en otros países.

 

APODERADO INSCRITO

  Dic 15, 2017

Como es usual a nivel global, para todo trámite relacionado con Propiedad Intelectual es necesario que la persona o compañía solicitante del registro (o renovación o modificación, según el caso) otorgue un poder al Abogado u oficina que actúa como agente de propiedad intelectual.

Dependiendo del país, en algunos casos no se exige una formalidad especial del poder o legalización cuando proviene del extranjero. En el caso ecuatoriano pedimos que se otorgue el poder ante Notario Público, funcionario que tiene la atribución de dar fe pública, para este caso respecto de la identidad de la persona, la autenticidad de su firma y la calidad en la que comparece, es decir, cuando es representante legal de una compañía o se encuentra autorizado para otorgar poderes a nombre de la misma. Luego, es necesaria la legalización que se exige para documentos provenientes de otro país, que se hace por vía diplomática (Cónsul ecuatoriano) o, gracias al Convenio de la Haya, mediante Apostilla, que es autenticar que el Notario que intervino efectivamente lo es y ha procedido legalmente.

Ahora bien, las normas del Derecho Administrativo eximen al usuario de demostrar más de una vez un mismo hecho o aportar documentos que ya reposan en la Institución Pública, por lo que hace muchos años en Ecuador era suficiente referirse al poder que ya se ha presentado. Más adelante en el tiempo, se creó un proceso de inscripción de poderes que incluso ha operado digitalmente gracias a la plataforma de Internet del Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual.

Las nuevas normas del Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, Creatividad e Innovación, introducen una modificación importante, en el sentido de que su Art. 98 obliga al solicitante o titular de derechos, no domiciliado en Ecuador, a tener un apoderado inscrito. El cambio sustancial es que la norma se orienta a que exista certeza de quién es apoderado de una persona natural o jurídica extranjera, que tenga la facultad de comparecer en un proceso administrativo o judicial, excluyendo la posibilidad de que hoy se le autorice solamente proceder únicamente en renovaciones (por ejemplo) o en cualquier gestión pero solo respecto de determinado signo(s).

En consecuencia, si bien estamos atentos a las normas reglamentarias que regulen en detalle la obligación en referencia –que deberán emitirse próximamente–, nuestra sugerencia para nuestros clientes y asociados es evitar el otorgamiento de múltiples poderes o mantener agentes para diferentes gestiones en Ecuador; aquello provoca un efecto adicional indeseable, que es el no contar con la información actualizada del portafolio de un cliente, cuando ciertos procesos han sido manejados por otra oficina en Ecuador. Será necesario, pues, que consoliden el manejo de sus asuntos de propiedad intelectual en un solo apoderado. En caso necesario, estamos atentos a solventar las inquietudes que tengan al respeto.

Que hay diferentes tipos de marcas no es noticia. La legislación comunitaria andina –aplicable en Ecuador– permite el registro de una amplia gama de signos. La nueva ley local ecuatoriana, el Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, Creatividad e Innovación, enumeró otros medios distintivos igualmente protegibles.

Todos los días tenemos solicitudes de registro denominativas, mixtas y figurativas, incluyendo las tridimensionales. Son menos frecuentes las marcas sonoras, que igualmente las hemos registrado en diversos casos. También existen las marcas olfativas.

Un tipo especial de signos son los perceptibles por el sentido del tacto, en este orden existen marcas relativas a la textura de una superficie, que puede tratarse del empaque de un producto. No obstante, en Ecuador no se había solicitado el registro de una MARCA TACTIL constituida por la sucesión de letras escritas en lenguaje o sistema de lectura BRAILLE, de suma utilidad para las personas invidentes. Gracias a la confianza de una importante empresa norteamericana, Wonder Power Music, nuestro estudio jurídico solicitó el registro de la primera marca de este tipo y estamos contentos de compartirlo en esta nota.

La Ley vigente nos permite ahora solicitar el registro de marcas conformadas por animaciones, gestos o secuencia de movimientos, así como hologramas, que anteriormente no estaban contemplados. Respecto de este tipo de signos todavía no se han emitido las normas secundarias necesarias para operativizar su solicitud. Aunque el trámite será el mismo que existe en la actualidad, solamente son necesarios detalles que permitan, por ejemplo, plasmar en la solicitud la secuencia de imágenes o su descripción, de manera que la protección se delimite correctamente.

Continuamos avanzando con pasos firmes respecto de los nuevos desafíos que nos depara este milenio.

El Estudio Jurídico de Propiedad Intelectual Julio C. Guerrero B. es una firma de abogados familiar especializada en Propiedad Intelectual con sede en Ecuador.

Johana Aguirre Guerrero habla sobre los valores y el éxito de la empresa y comenta sus propios logros.

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